Nunca llueve a gusto de todos...

Estos días circula por internet algo que me ha llamado la atención y que creo tiene cabida en un blog como este. No por la forma del llamamiento, sino por su contenido.


Se trata de una iniciativa que no se sabe muy bien de donde procede en cuanto a autoría, aunque se puede sospechar con alto porcentaje de acierto que quienes la han ideado no son muy monárquicos que se diga.





Pues bien, si de caceroladas se trata, son tantas y tan variadas las que se podrían organizar que si durante el discurso navideño del rey se llevasen a cabo se oirían desde los confines del universo.


Hagamos un ejercicio de imaginación: Cacerolada cuando...

  • habla cualquiera de los señores diputados, sea quien sea
  • habla la Belén Esteban
  • habla Julián Muñoz
  • pierde el Real Madrid
  • Hacienda nos embarga
  • atacan a nuestros soldados en Afganistán
  • nos meten 2o minutos de anuncios cada 2 de película en la tele
  • se nos acaba el paro y nadie hace nada
  • nieva y no podemos ir al trabajo
  • ...
Seamos serios. ¿No hay otro modo de manifestar las ideas que haciendo melonadas de este tipo? ¿Es que no hay asuntos más importantes que resolver que dedicarse a salir a nuestros balcones con la primera cazuela que pillemos para molestar al vecino que no le hacen falta cazeroladas?


Que haya personal anti-monárquico, pase. Que lo haya monárquico, pase también...pero cazeroladas al viento...sea para quejarse de lo que sea...no. Hay otros modos más elegantes de exponer las ideas...vamos...creo yo.


Veamos el seguimiento de esta iniciativa...pues a pesar de todo lo dicho aquí, no deja de ser curiosa.